• Aguascalientes de México

TAMBIÉN LLEGAN MIGRANTES DESDE AFRICA

Las ciudades fronterizas de Tamaulipas y Coahuila registran un creciente arribo de migrantes procedentes de África que buscan cruzar a Estados Unidos.

A los centroamericanos que históricamente han usado esta ruta, se suman ahora en Reynosa, Nuevo Laredo, Piedras Negras y Matamoros grupos procedentes de Congo, Camerún, Angola y hasta Eritrea.

«(Allá) el Gobierno es muy malo. Mata gente y nadie hace nada», dijo con un inglés apenas audible y entendible Andrea, como se conoce a una mujer eritrea que arribó con su pequeña hija al albergue Senda de Vida, en Reynosa.

Como muchos, ella vendió lo poco que tenía para escapar de la pobreza y violencia en su tierra natal en busca de un incierto «sueño americano».

La principal ruta que comúnmente toman los africanos inicia en las costas atlánticas de ese continente, de donde se dirigen a Brasil en barco o en avión, de acuerdo con testimonios de activistas y de los propios migrantes.

«De Brasil cruzan hacia Perú, luego a Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala y México con la intención de cruzar a Estados Unidos», relató Daniel Campos, del Comedor del Migrante Padre Pepe, en Piedras Negras.

Ya en México, la ruta más común es de Tapachula a la Ciudad de México, y luego a Saltillo. De ahí hay quienes optan por irse a Piedras Negras, mientras otros avanzan hacia Monterrey en su camino a Nuevo Laredo, Reynosa o Matamoros.

No obstante, hay otros que toman rutas diferentes, como hizo Andrea, que asegura haber viajado en barco a Italia y, de ahí, a México.

Ya una vez en la frontera, lo común es que no evadan a las autoridades de EU sino que, por el contrario, crucen para entregarse y pedir asilo.

Otra estrategia consiste en esperar del lado mexicano a que procesen su solicitud, lo que puede durar meses y ha saturado los albergues.

La mayoría gasta de mil 500 a 2 mil dólares en su recorrido en un inicio, ya que no siempre les alcanza el dinero y luego piden ayuda a autoridades y defensores de los migrantes.

Los diferentes grupos de africanos, explicaron activistas, tienden a tener comunicación entre ellos, muchos a través de WhatsApp, lo que les permite identificar rutas seguras y saber en qué tramos deben pagar a «polleros».

LOGO OFICIAL 2022.png