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DON ARMANDO: EL TEGOLERO QUE DESAFÍA LA LAGUNA DE CATEMACO PARA MANTENER VIVA UNA TRADICIÓN ÚNICA

Foto del escritor: Aguascalientes de México
Aguascalientes de México
23 nov 2024
1 min de lectura

Al despuntar el alba sobre la majestuosa laguna de Catemaco, Veracruz, hombres como Don Armando se sumergen en sus profundidades en busca de un tesoro culinario y cultural: los tegogolos, caracoles de agua dulce reconocidos no solo por su sabor, sino también por su fama de ser afrodisiacos.

Desde los 11 años, Don Armando, ahora con 31, ha dedicado su vida a esta labor, conocida localmente como ser "tegolero". Equipado únicamente con un morral, pasa hasta seis horas diarias dentro de la laguna, rastreando estos pequeños moluscos que crecen exclusivamente en este icónico cuerpo de agua. Aunque la recolección depende de la temporada, en un buen día puede recolectar entre 2 y 3 kilos, mientras que en invierno, el botín puede reducirse a apenas 300 gramos.

Los tegogolos se venden por 200 pesos el kilo, ya lavados y limpios, y forman parte esencial de la gastronomía de la región. Aunque se disfrutan en cocteles o ceviches, los habitantes aseguran que su verdadera magia radica en comerlos crudos, destacando sus propiedades revitalizantes.

A pesar de las largas jornadas y el esfuerzo físico que implica su labor, Don Armando se siente profundamente orgulloso de su oficio. Para él, ser tegolero es mucho más que una forma de ganarse la vida: es una conexión directa con sus raíces y una muestra de la dignidad del trabajo honrado que sostiene



 
 
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