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  • Aguascalientes de México

Ecologistas piden a Biden comprometerse con mecanismo que costee impacto de crisis climática.

Las organizaciones ecologistas internacionales y africanas piden al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que se comprometa a apoyar un mecanismo de pérdidas y daños que costee el impacto de la crisis climática en los países más vulnerables ante los efectos del calentamiento global.


En el día de la descarbonización, en que el mandatario estadounidense visita la COP 27 en Sharm el Sheij, y a punto de concluir la primera semana de negociaciones climáticas en la ciudad egipcia, los ambientalistas del Sur Global exigieron que los estados ricos -los mayores contaminadores– “no se centren en los procedimientos” sino en “cerrar las brechas”.


En una rueda de prensa, portavoces de la Red de Acción Climática, una organización que aúna a diferentes asociaciones ecologistas, manifestaron su petición a las naciones más responsables de la crisis climática -como Estados Unidos, el mayor emisor a nivel histórico- de que la COP 27 concluya con la creación de un fondo para pérdidas y daños.


El inicio de la cumbre arrancó con el compromiso de incluir en la agenda el asunto de pérdidas y daños, algo que no estaba claro que fuera a suceder y que fue celebrado por grupos ecologistas y países menos desarrollados, aunque se dejó abierto un plazo de dos años para precisar los detalles de cómo se abordaría este concepto.


Las conversaciones en torno a esta cuestión siguen en marcha, con el conflicto central en la posibilidad de financiar las reparaciones por la crisis climática a través de un fondo ya existente (como el de Adaptación o el Fondo Verde del Clima) o mediante un nuevo fondo, también bajo el paraguas de la Convención Marco de Cambio Climático de la ONU, pero dedicado exclusivamente a pérdidas y daños.


“En esta primera semana de negociaciones, los países desarrollados nos han fallado”, lamentó el director de clima y energía del laboratorio de ideas Powershift Africa, Mohamed Adow, quien recalcó que hay “una oportunidad dentro de los límites planetarios” de mantener el objetivo del grado y medio y “apoyar a esas comunidades que están en primera línea”.


Sin embargo, a juzgar por el estado del debate entre líderes, se está “lejos de obtener los resultados que las naciones más vulnerables del mundo esperaban de Sharm el Sheij”, agregó Adow, y enfatizó que la COP 27 es una cumbre africana a juzgar por el nombre, pero “tiene que ser una cumbre africana en las acciones”.


Adow también criticó el papel de “contaminador histórico” de Estados Unidos, responsable de un tercio de las emisiones globales de efecto invernadero desde la segunda revolución industrial, y que en lugar de asumir esa culpa “ha limitado las oportunidades de avanzar en pérdidas y daños”.


Además, criticó que Biden no asistiera a la COP 27 durante los primeros días del encuentro, cuando casi un centenar de líderes mundiales sí asistió.


“Entendemos que no estuviera, por las elecciones legislativas”, dijo, para recalcar que “ahora Estados Unidos debe comprometerse a apoyar a las naciones más vulnerables en crear un fondo de pérdidas y daños”.


Desde la Red de Acción Climática, el director de diplomacia climática internacional, Eddy Pérez, advirtió del “riesgo de normalizar la compensación de emisiones” y remarcó el consenso en los países del G77 -el conjunto de estados en vías de desarrollo- sobre la necesidad de salir de esta cumbre “con la adopción de un fondo” específico para reparaciones climáticas.


Las negociaciones en la cumbre del clima de la ONU avanzan en esta primera semana, con un foco por parte de los países más desarrollados centrados en “procedimientos”, mientras que las organizaciones ecologistas africanas reclaman un mayor compromiso a los estados más responsables del cambio climático.


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