LA DAMA DE LA MÁSCARA DE CRISTAL

En un pequeño pueblo, hace muchos años, había una mujer llamada Isabela que era famosa por su belleza y elegancia. Cada Halloween, se vestía con un disfraz único que siempre dejaba a los habitantes sin aliento. La noche del gran baile de máscaras, Isabela llegó usando una máscara de cristal tallado que brillaba como si estuviera hecha de estrellas.
Al final de la noche, muchos hombres trataron de acercarse a Isabela, pero ninguno consiguió que se quitara la máscara. Solo un joven, enamorado desde siempre de ella, se atrevió a pedirle bailar. Aceptó, pero antes de terminar, el joven la presionó para que le revelara su rostro. Isabela, incómoda, accedió, pero cuando levantó la máscara, su rostro era una calavera. El joven cayó muerto de miedo, y la mujer desapareció.
Desde entonces, cada Halloween, en la misma noche del baile, se dice que la Dama de la Máscara de Cristal regresa. Si alguien es lo suficientemente valiente como para bailar con ella hasta el final y verla sin su máscara, se asegura que esa persona nunca volverá a ser vista en el pueblo. La leyenda cuenta que la Dama de Cristal busca compañía en el mundo de los muertos y arrastra a sus víctimas a la oscuridad eterna.


