MANUEL M. PONCE: EL PADRE DEL NACIONALISMO MUSICAL MEXICANO
- Aguascalientes de México

- 17 nov 2025
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Manuel María Ponce Cuéllar (1882–1948), nacido en Fresnillo, Zacatecas, es considerado el fundador del nacionalismo musical mexicano, el movimiento que llevó los sonidos tradicionales del país a las salas de concierto del mundo.
INFANCIA Y FORMACIÓN
Aunque nació en Zacatecas, creció en Aguascalientes, donde muy pronto mostró talento musical. A los 5 años ya tocaba el piano y a los 11 ofreció sus primeros conciertos. Su familia lo apoyó, así que estudió en instituciones importantes en México y después en Europa, destacando sus años en Berlín y París, donde perfeccionó su técnica y conoció las corrientes musicales más vanguardistas del momento.
EL MÚSICO QUE LLEVÓ A MÉXICO AL MUNDO
Ponce fue compositor, pianista, maestro y musicólogo. Su objetivo era claro: demostrar que la música mexicana tenía calidad y profundidad universal. Para lograrlo tomó melodías populares —sones, huapangos, canciones tradicionales— y las transformó en piezas de concierto con una elegancia y técnica comparable a cualquier compositor europeo.
Entre sus obras más famosas están:
“Estrellita”, su canción más conocida mundialmente.
“Gavota”, “A la orilla de un palmar”, y decenas de piezas para voz y piano.
Obras sinfónicas y de cámara.
Música para piano altamente valorada.
Pero uno de sus aportes más grandes fue la música para guitarra clásica. Gracias a su cercana amistad con el legendario guitarrista español Andrés Segovia, Ponce escribió obras que hoy son fundamentales en el repertorio mundial del instrumento, como:
Concierto del Sur
Sonata clásica
Sonata romántica
Variaciones sobre un tema de Cabezón
Estas obras elevaron la guitarra al nivel de instrumento de concierto serio y respetado. En este ámbito, Ponce es considerado uno de los compositores más importantes del siglo XX.
INVESTIGADOR Y RESCATISTA DEL FOLCLOR
Además de componer, Ponce recopiló y estudió la música tradicional mexicana. Publicó investigaciones, arregló canciones, analizó estilos regionales y dio clases en la Escuela Nacional de Música.
Gracias a ese trabajo, México preservó gran parte de su patrimonio musical y pudo llevarlo a un público internacional.
EL ÚLTIMO TRAMO DE SU VIDA
Regresó a México después de sus estudios y viajes, y dedicó sus últimos años a enseñar, dirigir y seguir componiendo. Falleció en 1948 en la Ciudad de México, dejando un legado inmenso.

